Mar Menor: historia profunda de un desastre

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SOS Mar Menor - SER

Año 2011.

Un agente medioambiental descubre una tubería enterrada que ha quedado destapada en el Campo de Cartagena. Comprueban lo que va por dentro. Es salmuera, el vertido que resulta tras la desalación del agua. Salmuera cargada de nitratos, porque procede de la desalación de un acuífero contaminado por los abonos del regadío, un vertido de riesgo si acaba en masas de agua como el Mar Menor. De acumularse, puede provocar su eutrofización, la famosa ‘sopa verde’.

Eutrofización. (nom. f.) Proceso por el que los nitratos abonan las algas y el fitoplancton, que se reproducen de forma descontrolada, impidiendo que la luz llegue al fondo. El agua se torna verdosa y la pradera marina muere.

Deciden taponar la tubería. Se hace una contrata. Cuatro o cinco operarios acuden incluso al lugar con la maquinaria necesaria. Pocos minutos antes de proceder, se recibe una llamada. El jefe de obra les dice que paren, que la llamada es de presidencia (de la Confederación Hidrográfica del Segura). Se suspende la operación. El agente medioambiental habla con un compañero que le comenta que, cuando entró a trabajar a la Confederación, el comisario le dijo “que dejara estar el tema de las desaladoras”. (Declaración como testigo del agente medioambiental 1932 en el caso Topillo, a la que ha tenido acceso DATADISTA.)

Lo que han descubierto es solo un roto que deja ver una parte mínima de lo que hay bajo el suelo. “El tema de las desaladoras” es para entonces un problema de cientos de instalaciones ilegales y una tupida red de canalizaciones subterráneas que llevan sus vertidos al alcantarillado, a las ramblas y de ahí al Mar Menor o a los acuíferos.

Ese mismo año, al sur del Campo de Cartagena, las explotaciones agrícolas operan su última gran transformación. En 2011 desaparecen por completo las antiguas estructuras, los bancales del secano y el cultivo en terrazas, pensado para retener el agua en una zona de gran escasez hídrica, se ponen en cultivo áreas forestales, se cambia la orografía del terreno, se cultiva a favor de la pendiente para que el agua no quede retenida y pudra las raíces de la planta.

Extracto de «Mar Menor: historia profunda de un desastre» – Por: Antonio Delgado y Ana Tudela en la web DATADISTA